Habían pasado muchos años desde la última vez que se vieron, ahora ella ya no era una niña y él ya no era un niño que adoraba jugar al fútbol. Cuando se reencontraron las cosas habían cambiado, él estaba casado y ella, aunque no estaba casada, ya era madre de una preciosa niña, la cual era el retrato de su niñez.
Se observaron a los ojos y se tomaron las manos, aquella gente que caminaba sobre la plaza los observaron, pero indiferentes se iban de paso. Ellos se acercaron, quizá para sentir aquel olor de juventud que una vez los caracterizó o por puro impulso; lo cierto es que sin mediar una sola palabra se entregaron en un beso....en unos segundos ambos yacían sobre el piso. La esposa de él, presa de los celos y del acto irreverente ante sus ojos les descargó la pistola de aquel hombre, la que andaba escondida entre su vestimenta...
Se observaron a los ojos y se tomaron las manos, aquella gente que caminaba sobre la plaza los observaron, pero indiferentes se iban de paso. Ellos se acercaron, quizá para sentir aquel olor de juventud que una vez los caracterizó o por puro impulso; lo cierto es que sin mediar una sola palabra se entregaron en un beso....en unos segundos ambos yacían sobre el piso. La esposa de él, presa de los celos y del acto irreverente ante sus ojos les descargó la pistola de aquel hombre, la que andaba escondida entre su vestimenta...
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